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La decisión de tomar una empresa pública que cotiza en bolsa tiene sentido por varias razones. Las empresas públicas deben informar la información a la Comisión de Bolsa y Valores, un proceso que requiere mucho tiempo y es costoso y que libera información confidencial a los competidores. La SEC tiene requisitos estrictos de información que deben cumplirse. El ir en privado elimina la necesidad. La Ley Sarbanes-Oxley somete a los ejecutivos corporativos a responsabilidad por malversación corporativa. Pasar en privado reduce esa responsabilidad. Además, la gestión privada concentra la propiedad en menos manos y permite a la administración ejecutar la empresa con controles más estrictos. La confidencialidad también hace que los precios de las acciones y las acciones comerciales para los pequeños inversores sean un desafío.

Riesgo del inversor

Tomar una empresa privada tiene un gran impacto en la liquidez de sus acciones. Cuando una empresa se vuelve privada, voluntariamente deja de enviar los formularios requeridos de una empresa pública, en lugar de presentar documentos mucho más simples y menos exhaustivos: oscureciendo Es la expresión utilizada cuando una empresa toma esta decisión.

Los inversores que mantienen sus acciones después de que una firma se vuelve privada se encuentran en desventaja cuando quieren vender sus acciones. Cuando las acciones ya no se negocian públicamente, su precio debe imputarse a partir de la valoración de la empresa. Dado que el objetivo de pasar a ser privado es dejar de comerciar con las acciones, las acciones se vuelven no líquidas y cualquier venta se negocia caso por caso. En algunos casos, las acciones pueden negociarse tan escasamente que los inversores deben aceptar casi cualquier precio que puedan obtener.

Valor de las acciones durante la reducción de personal

Un requisito clave para convertirse en privado es reducir el número de accionistas registrados a 300, o a 500 si la compañía carece de activos significativos. Antes de que actúe, la administración archiva el formulario 13E-3 de la SEC para informar a los accionistas de la intención. Luego, la administración toma medidas para reducir el número de accionistas:

  • Reverse Stock Split. Supongamos que una empresa tiene 600 accionistas. Si anuncia una división inversa de acciones de 1 por 10, consolida sus acciones en circulación en una décima parte del monto anterior. Si los accionistas no tienen suficientes acciones para lograr la división, la compañía compra las acciones al precio de mercado, reduciendo el número de accionistas.
  • Compra de la administración. Con esta opción, la gerencia compra acciones de otros accionistas hasta que el número de accionistas se reduce por debajo del umbral requerido. La administración utiliza el efectivo de la empresa para comprar acciones, un proceso que puede ser costoso. Normalmente, la administración ofrece pagar una prima para inducir a los accionistas a aceptar la oferta, lo que hace que los accionistas reciban más que el valor de mercado de sus acciones.

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